Hipatia

Hipatia

Había una mujer en Alejandría a la que muchos admirábamos, llamada Hipatia, hija del filósofo Teón, que logró tales alcances en literatura y ciencia, que sobrepasó en mucho a todos los filósofos de su propio tiempo. Era maestra y me daba clase a mí y a mis hermanos, de todo tipo de ciencias y religiones. Siempre la vi defendiendo sus ideas y creencias y jamás le impuso a nadie su forma de pensar, si ellos realmente no creían en eso. Siempre que iba a la biblioteca, ahí estaba ella, apasionada con el saber y siempre dispuesta a aprender cosas nuevas. Yo diría que ni su padre la imaginaba con ningún hombre ya que ella había decidido dedicar su vida a la investigación y el conocimiento. El modo de pensar de Hipatia no le gustó a todo el mundo y se podía percibir la hostilidad de algunas personas contra ella. Jamás abandonó sus principios ni dejó que nadie lo hiciera, lo que la hizo llegar hasta la muerte, siendo lapidada. Hipatia, sin saberlo, haría historia y sería recordada por el resto de los siglos.

Autor/a: Paula Rivero de Prado

Editor/a: Sara Portillo

Los comentarios están cerrados